En esta época de hartazgos y nulidades previa al día DE, De Elecciones, Calderón nos echa la culpa de las pobres candidaturas.
Señala que quienes despotricamos contra todos, deberíamos de meternos en la política.
También avienta la piedra que le golpea: exigir rendición de cuentas.
Sí, ahí tiene razón. Ya es hora de pedir cuentas al candidato del empleo. Aquel que protagonizó la guerra del lodo y el mismo que dijo que el otro candidato era un peligro para México.
A ese candidato que