Por fin este miércoles se acabó el suplicio de las candidaturas.
Pero más malo que sufrir el bombardeo indiscriminado que organizó el IFE, es el hecho que no hubo algo para destacar.
Nos ensartaron con la limpia república verbal, como diría el gran Benedetti.
La lección a aprender es que esto está mal. No porque juguemos a la democracia, significa que tengamos que soportar lo que se dice una y otra vez sin tener una idea clara del cómo.
El país tiene 5 problemas en esencia: economía a la