Nunca como antes los medios estuvieron maniatados, multados, acotados, censurados y coartados, como en este proceso electoral del 5 de julio.
Todo empezó por la guerra de spots que por unos días interrumpió los programas de TV. Después siguió con insinuaciones de alerta mediática sobre lo que sí se puede o no preguntar.
El bombardeo de spots poco sirvió, lo mismo que la equidad de sus transmisiones, ya que salvo el del Partido Verde, lleno de mentiras, los demás no impactaron en las
|