Aunque faltan dos años, hoy nadie puede asegurar que habrá Juegos Panamericanos en Guadalajara.
Ya pasó antes. Cuando la sede tapatía estaba prácticamente amarrada para 2003, se vino abajo por intereses económicos. Esos mismos motivos, los del dinero, son los tambalean la organización, esencialmente porque todos quieren el pastel, no la rebanada.
Pareciera que todo empezó mal por un a falta de visión y planeación. Desde siempre se cuestionó que la vocación social de Guadalajara tendría que
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