En Jalisco oponerse puede ser motivo de garrotazos.
Armados con cartulinas, manifestantes se enfrentaron al poderoso Macrobús, que custodiado por defensores de la patria, tuvieron que hacer gala de su indumentaria: cascos, escudos y macanas.
Sólo así pudieron vencer a esa turba que lo único que exige es un transporte digno.
La lección es muy sencilla: ¿quieres o no quieres Macrobús? Si quieres, súbete. Pero si no, ¡tómala!
Tiene razón Osvaldo Monos: llegará un día en que tengamos que