Este jueves 3 de septiembre de 2009 me he encontrado en varios la expresión: “ya sabía que era inocente”. Un año después de su detención y traslado a Puente Grande, ahora resulta que Vizcarra es inocente y pasó ese tiempo en un clásico ejemplo de venganza política.
Hace un año también, antes que el terrorista de de los medios, Rogelio Campos, espurio Director General de Medios de la Universidad de Guadalajara, nos corriera a Óscar Ábrego y a mí como conductores y responsables del programa de