La expresión “Que susto ¿verdad? Estuvo duro, ¿no?” refleja el verdadero sentir de Calderón: sus afanes de grandeza.
No, no estuvo duro.
Si hubiera un programa como Acción pero en política, el “Oso de la Semana” se lo llevaría ese secuestro patito, región 9. Ni fue secuestro, ni hubo peligro y quedó en una ocurrencia de un loco y cuando a un loco se le ocurre algo, normalmente es una locura. Sólo hay que ver quién era el loco.
Pero eso no fue todo. Esa locura fue seguida por miles,