Hace unas semanas una persona cercana al gobernador Emilio González me dijo –cita no textual- “ya está harto que nada más pidan y no dan”. Se refería a los líderes políticos de la Universidad de Guadalajara, específicamente a Raúl Padilla, y a un conflicto que no termina de solucionarse: las pensiones de los trabajadores de los llamados Hospitales Civiles.
El argumento de negarse a cualquier negociación, más que por justicia laboral, era porque se ve a la distancia una forma de
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