Dos apuntes: uno, le voy a América y nada y nadie me va a hacer desistir de ello (así que es bajo su riesgo que siga leyéndome); dos, probablemente cuando lea (si es que llegó al final) ya sepa el resultado de este clásico de clásicos que cumple oficialmente 50 años.
Pero hay otro clásico de clásicos que puede deberse al oportunismo o quizás a esas casualidades que en política no son accidentales.
La noche del 30 de septiembre de 2006, América y Chivas jugaron una semifinal –de cuyo