La política mexicana se da tantos lujos, que vale la pena que definamos si esto es en serio o cotorreo. Cualquiera de las dos respuestas es un peligro.
Algo pasa que al electorado le jalan ciertos personajes de nuestro folclor.
Es ahí cuando se pone en duda esto de la democracia electorera.
Que haya un Mauricio gobernando como presidente municipal en San Pedro Garza García en Nuevo León y un Juanito medio gobernando como delegado en Iztapalapa, es un ejemplo que a la hora de elegir, el