|
lunes, 17 de mayo de 2010 - 02:05 p.m.
Hace un año en este espacio denuncié el caso de un niño de primaria
que fue golpeado por dieciocho de sus compañeros y que resultó en la
expulsión del agredido del Instituto Tepeyac. A raíz de ello he
recibido en mi blog y en otros sitios diversas historias que reflejan
evidencia de bullying –intimidación- en muchas de nuestras escuelas.
También consecuencia de este seguimiento aquí y otros medios,
incluido un especial de la revista Conciencia Digital, María del Refugio
Ruiz, la madre del niño atacado, formó una asociación (A S J A P A V A,
A. C.), que han apoyado algunos funcionarios locales, cuyo objetivo es
prevenir y evitar la violencia en la educación básica. Recientemente
se dio a conocer que un niño de diez años mató a uno de doce, en una
escuela de Acapulco. Ahora retomo con niños violentados
sexualmente en pre escolar. Niños de cinco años tocados por niños de
cinco años. Aunque las madres accedieron libremente a contar
todo en interneTV Epicentro Informativo, me permitiré presentarlas en
forma general. En el primero, una niña de cinco años fue tocada
“de su colita” por otra niña de cinco años, penetrada vaginalmente con
dedos y herida hasta sangrar. Lleva varias semanas sin comer,
sintiéndose mal. La ayuda psicológica sugerida en la escuela era una de
joven que no ha terminado su carrera por lo que no hay confianza que
pueda tratar bien a la agredida. El espíritu de estas denuncias
no es mandar a los niños agresores a la cárcel sino que reciban la
atención debida para evitar conflictos posteriores. Situados en
ese contexto, si una niña de cinco años penetra con sus dedos la vagina
de otra niña de su edad puede reflejar que ella ha sido también víctima
de ello. Como lo hacemos siempre, cuando hay situaciones así, se
presentan siempre y cuando haya las denuncias formales ante las
instancias correspondientes, para evitar que sea un chisme o una
acusación sin fundamento. La escuela, Jardín de Niños Tesistan,
registrada como ejemplo de calidad y administrativamente pública,
dependiente de la SEP Jalisco, no ha atendido como debe ser y han
tachado a la madre de mentirosa y a la niña de loca. El otro, se
trata también de un niño de cinco años tocado en el pene por otro niño
de cinco años “para que se te ponga durito y sientas rico”. Aquí
es el kínder particular María Montessori de Tesistán y nuevamente se
culpa a la madre de mentirosa, alborotadora y de otras cosas. El agresor
es hijo de la dueña-directora de la institución y obviamente se siente y
está impune. El niño agredido, quizás por más de un niño y
varias veces, ha tenido que abandonar su preparación y por lo tanto no
asiste a la escuela y se ha vuelto agresivo. Nuevamente la
denuncia no ha tenido eco en autoridad alguna y específicamente en SEP
Jalisco, donde tienen un oficio, sólo le dan largas al asunto. Como
hace un año, el problema es que el niño víctima es el acusado, el
agredido, el ninguneado y señalado. La lección que les estamos dando es
que no hay quien ayude, que las instituciones no sirven y que te va
mejor si agredes al prójimo. Por su parte, los niños y niñas agresores
aprenden que pueden hacer lo que quieran, que siempre habrá alguien a
quien molestar y que es “normal” hacerle cosas al otro y que al fin y al
cabo no pasa nada. Me daré el beneficio de la duda para ver si
el secretario de Educación Jalisco, Antonio Gloria Morales, se preocupa
por el tema, ya que al anterior le valió absolutamente gorro que niños
de Jalisco violenten a otros y cursen la impunidad como materia de lujo.
Aquí la
entrevista testimonios completa.
|