Es de mal gusto golpear el pesebre y más si se trata de un lugar como Televisa que me dio mis primeras oportunidades periodísticas en televisión y radio y donde trabajé 23 años y conocí gente de valía.
La decisión de no mencionar el Caso Diego, como Televisa mismo lo tituló en su especial del sábado, puede interpretarse como una opción editorial.
Si fuese así, sería el primero en respetar por qué lo que hace, como yo pido respeto del lugar donde laboro.
Habría polémica sobre si esa