La cacería, ejecución o silenciada que le dio el Ejército a Nacho Coronel, me preocupa.
No tanto por la escalada de violencia, que seguramente se nos viene, sino por el Procurador de Justicia de Jalisco.
Dijo Tomás Coronado que no fue advertido del operativo en pleno día en San Javier. O ni supo por ignorancia o porque no quisieron avisarle.
Si fue por desconocimiento, qué grave que un Procurador no cuente con la Inteligencia suficiente (me refiero a los sistemas) para que uno de los líderes
|