Candidatos a diversos cargos, presidentes municipales en funciones, mandos policiacos y elementos de corporaciones y ahora un ex gobernador.
Las víctimas políticas de la guerra contra el crimen organizados pasan ahora al terreno de la incertidumbre, el rumor y la categórica frase: si a ellos les toca, que supuestamente están protegidos y tienen otro nivel de información, qué puede esperarle al ciudadano común.
Silverio Cavazos, como otros personeros del poder, murió afuera de su propia casa, una mañana cualquiera de domingo.
La mayor parte de esos asesinatos está en el archivo muerto.
La nota http://radiarnoticiasmichoacan.blogspot.com/2010/11/la-muerte-del-ex-gobernador-de-colima.html implica a sus hermanos dentro de las garras del narcotráfico y por ello fueron involucrados desde 2003.
A pesar de ello continuó como diputado local y más tarde como gobernador sustituto de Gustavo Vázquez Montes, quien murió en un accidente aéreo en 2005, luego de otro proceso electoral.
Pero a reserva de los dichos, es fundamental ya poner un hasta aquí de este tipo de ejecuciones del poder.
El crimen organizado o el propio narcotráfico se encargado de poner una línea divisoria.
Por mucho que se diga y pregone esta guerra ya tiene otro tipo de víctimas de las que no estamos acostumbrados.
Colima, pequeño feudo priista de siempre, ha tenido como gobernadores a Gustavo Vázquez Montes (1 enero 2004 a 25 febrero 2005), Arnoldo Ochoa (hasta mayo 2005) y Silverio Cavazos (mayo 2005 al 31 octubre 2009) hasta que entró el actual, Mario Anguiano Moreno, desde 1 noviembre 2009 a la fecha.
De ahí ya la importancia de estructurar la política del poder, donde desde presidencias municipales y gubernaturas, se ejercen atribuciones extraordinarias donde no se da cuentas a nadie.
Desde esas cúpulas manejan nóminas, presupuestos y negociaciones sin que haya un registro claro.
El mismo gobernador de Jalisco, Emilio González, no siente la necesidad de rendir cuentas a nadie y se le hace muy fácil darse atribuciones tipo virreinales.
Como suele suceder en casos Importantes, tal vez esto acelere el paso y el peso de la ley.
Sin embargo habría que considerar que el actual mandatario colimense también tiene narcotráfico en su árbol genealógico:
El hermano de Anguiano, Humberto, está preso en México por narcotráfico, en tanto que un primo, Rafael Anguiano, fue detenido en Los Ángeles en 1997 durante una redada en la que se desarticuló una banda dedicada al tráfico de cocaína y metanfetaminas en los Estados Unidos http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/Apoya-grupo-narco-a-Mario-Anguiano-candidato-a-Gobernador-en-Colima
De hecho Colima en el proceso electoral de 2009 ya fue calificada como una elección ganada por el narco.
No entender que el crimen organizado está ligado a la política es volverse a poner una máscara, cuyo disfraz constantemente se poner Calderón.
Entiendo que los parentescos no necesariamente marcan una pauta. Mi hermano es Vicepresidente de un banco y eso no me da derecho de sangre de tener siquiera una cuenta de ahorros, pero en estos casos hablamos de parientes cercanos ligados al narco.
De ahí que surja la necesidad de rendir cuentas.
Mientras tanto, estaremos en el remolina de la especulación, donde prevalece aquello de piensa mal y acertarás.