Ciudades grandes y cosmopolitas, fomentan una cultura compulsiva y consumista, que condiciona las actividades que se realizan bajo el marco de un ritmo de vida acelerado, saturándonos de ofertas que muchas veces no decidimos: adicción al trabajo, despersonalización, tráfico, nuestras necesidades básicas son las primeras afectadas.
Por ejemplo, en la sociedad mexicana, nuestras actividades de ocio generalmente van acompañadas de rituales alimenticios. El 60% de las personas consideró NO tener
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