PERDÓN
No perdonar es un reflejo de nuestras heridas del pasado no sanadas, que nubla nuestro presente y obstaculizan nuestro futuro. Sin embargo, tomar la decisión de perdonar, nos libera y sana. Vivir sin perdonar nos perpetúa nuestro dolor.
Hay una constante social que nos mantiene a seguir con las mismas heridas negativas por 10, 20, 30 años o toda una vida. Has notado como a veces hacemos un “tango” de las circunstancias de la vida, y les damos más valor del que tienen, porque así lo
|